LAS MASCARILLAS CAPILARES
Las mascarillas capilares, qué son exactamente y cuál es su función, no es tan de dominio público como sus parientes proximos los acondicionadores, y ni muchísimo menos como los miembros más conocidos de su extensa familia, los champús.
Cuando los interesad@s en la cosmética capilar no profesionales piensan en una mascarilla (capilar), lo hacen como un tipo de acondicionador mucho más potente e intenso. Y en buena medida es así.
Las mascarillas capilares son tratamientos formulados con aceites esenciales, mantecas vegetales y otros ingredientes nutritivos. Pasan más tiempo penetrando en el cabello, hidratando y nutriéndolo, en comparación con un champú o un acondicionador de uso habitual.
Sus beneficios son absolutamente impresionantes: nutrición profunda, fortalecimiento del cabello, hidratación intensa, luminosidad, brillo, prevención de la caída, efecto reafirmante. En resumen: cabello sano y fuerte.
También pueden abordar problemas capilares específicos. Las mascarillas más elaboradas y efectivas tienden a ser ricas en ingredientes hidratantes y restauradores; la idónea para cada cual depende de su tipo de melena y sus necesidades específicas.
Las hay para cabello liso, rizado, melenas onduladas, cabello lacio y fino, o seco, dañado, o sometido a coloración.
La mascarilla es necesaria. Inconscientemente maltratamos mucho nuestro cabello: lo exponemos a los efectos del sol y demás elementos exteriores, lo sometemos a peinados, le aplicamos calor, lo teñimos, etc. Es natural y es justo que lo queramos cuidar y lo reparemos.
Y, en este punto, ¿en qué se diferencia del acondicionador? Éste se usa para acondicionar, es decir, hidratar el pelo y dejarlo suave después de haberlo limpiado adecuadamente con el champú. Su textura suele ser más ligera que la de la mascarilla.
Ésta va más allà: ayuda a recuperar el estado óptimo de la fibra capilar, hidrata y nutre en profundidad. Es fácil de incorporar a la rutina de cuidado capilar, y por ello, generalmente reemplaza al acondicionador.
En Kyara Lambert hemos optado por esta solución. La mascarilla como complemento único e insustituible del champú. Pensamos que no es necesario hacer en tres pasos lo que se puede cumplir a plena satisfacción en dos.
¿Cómo debe usarse una mascarilla capilar?
Como primer paso, debe lavarse el cabello con champú y, una vez limpio, enjuagar. A continuación, con el cabello aún mojado, aplicar la mascarilla capilar.
Dejar actuar ésta en el cabello al menos 5 minutos. Las mascarillas requieren un tiempo de reposo para que el producto lleve a cabo la nutrición esperada.
Si el pelo estuviere muy seco o deshidratado, se debería dejar penetrar la mascarilla en el cabello húmedo durante más tiempo, 10-15 minutos, enjuagando después la melena abundantemente con agua tíbia o fría para retirar cualquier resto del producto.
Finalmente, secar el cabello con una toalla y peinarlo como de costumbre. Incorporando la mascarilla al cuidado capilar se descubre que los resultados bien merecen el tiempo extra.